La cervecería Sharp’s sube la temperatura

La cervecería Sharp’s sube la temperatura

Doomsday

Bill Sharp comenzó a elaborar cerveza en Rock, Cornualles, en 1994. Un cuarto de siglo después, la cervecería Sharp’s Brewery es conocida sobre todo por la galardonada cerveza ámbar «Doom Bar» —que debe su nombre al peligroso banco de arena situado en la desembocadura del estuario del Camel—, así como por la «Atlantic Pale Ale», la «Offshore Pilsner» y muchas otras cervezas. El control de calidad en todas las fases del proceso de elaboración de la cerveza es responsabilidad de los equipos de Elaboración, Embotellado en barril, Ingeniería y Almacenamiento. Con una producción anual de 280 000 hL (50 millones de pintas), se trata de una tarea de gran envergadura. Sabrina Boudler, jefa del equipo de laboratorio, se encarga de garantizar que el equipo de laboratorio disponga de todo el equipamiento necesario para comprobar los parámetros microbianos y analíticos, con el fin de que los equipos operativos cumplan con los procesos y procedimientos establecidos.


El proceso natural

La elaboración de cerveza es un proceso natural en el que la levadura transforma los azúcares de la cebada malteada en alcohol, pero es fundamental que las levaduras utilizadas en la fábrica de cerveza se mantengan puras. La esterilidad en el laboratorio es una prioridad absoluta para garantizar que las muestras tomadas sean representativas del entorno operativo. «Reutilizamos embudos con filtro de membrana, botellas, pipetas y demás, por lo que estos deben esterilizarse, al igual que las soluciones salinas y los medios de cultivo», explica Sabrina. «También debemos asegurarnos de que los microorganismos cultivados en las placas de cultivo se eliminen antes de desecharlas». Sharp’s necesitaba renovar su antiguo autoclave, por lo que se puso en contacto con varios proveedores: el modelo AMB230 de Astell cumplía todos sus requisitos.


Respetuosa con el medio ambiente 

La versión de sobremesa Astell AMB230 Ecofill de 43 litros resultó especialmente adecuada, ya que se instala fácilmente sobre la mesa de trabajo y su cámara de carga frontal ofrece un acceso y una carga muy cómodos. «Nos preocupamos por respetar el medio ambiente», afirma Sabrina, «y me gustó el depósito de agua que recicla el agua, así como las sondas de temperatura que detienen el autoclave si el líquido supera el punto de ebullición; esa es una característica de seguridad importante».


La gama de autoclaves Astell AMB ofrece:

  • Sistema autónomo «plug and play» para facilitar la instalación
  • 5 ciclos preestablecidos
  • Sistema de cierre de acceso rápido
  • Recipiente a presión de acero inoxidable electropulido conforme a la Directiva PED
  • Interfaz USB de serie
  • Pantalla táctil en color de 5,7 pulgadas
  • El depósito integrado «Eco Fill» permite rellenar agua cada 15-20 ciclos, en lugar de hacerlo en cada ciclo
  • Enfriamiento más rápido de las cargas para los artículos que pueden someterse a enfriamiento rápido
  • Control del tiempo de proceso para cargas líquidas: la temperatura del líquido, controlada por sonda, garantiza la precisión de la temperatura
  • El bloqueo de enfriamiento impide que la puerta se abra hasta que la temperatura sea segura

Obtenga más información sobre la gama AMB aquí.